Everything Counts

Venezuela

4 min read by Natali Herrera-Pacheco. Published in Essays, Stories.
Always a fake -self portrait. Appleton, Wisconsin. Chaika II. Kodak 400 TX.

I

Nobody will do anything. Not even me, sitting behind my desk, or comfortably lying on a chair in the living room.

To move myself, you told me, at night, with my eyes open or closed eyes. It doesn’t matter because you can’t see anything. How lucky are you for remembering!

The phone rings just when I've finished reading Americanah, by Chimamanda Ngozi Adichie: I want it to be a love story because I need it.

I conclude that it is a love story when I hear that scarcity has forced you to stop showering with a gallon of water and you have started using half a gallon as follows: half for you and half for my mother. She showers first and you collect what she leaves to wet your body and soap you. Finally, with a little cup, you take off the soap with the half clean gallon that corresponds to you, while my mom collects the water that is left to wash with it the urine of the dog, in the cement corridor, in the patio of the house. Everything counts.

Still a fake -self portrait. Appleton, Wisconsin. Chaika II. Kodak 400 TX.

Nadie hará nada. Menos yo, sentada detrás de mi escritorio, o acostada cómodamente en el sillón de la sala.

Moverse, me dices, en la noche, con los ojos abiertos o cerrados. Da igual porque no ves nada. ¡Qué suerte la tuya que tienes memoria!

El teléfono suena justo cuando he terminado de leer Americanah, de Chimamanda Ngozi Adichie: quiero que sea una historia de amor porque lo necesito.

Concluyo que es una historia de amor cuando escucho que la escasez te ha obligado a dejar de bañarte con un galón de agua y has empezado a usar medio galón de la siguiente manera: medio para tí y medio para mi madre. Ella se baña primero y tú recoges lo que ella deja para mojarte el cuerpo y enjabonarte. Por último, con un vasito, te quitas el jabón con el medio galón limpio que te corresponde, mientras mi mamá recoge el agua que va quedando para lavar con ella la orina de la perra, en el pasillo de cemento, del patio de la casa. Todo cuenta.

Carlos Andres con mano. Appleton, Wisconsin. Chaika II. Kodak 400 TX.

II

I watch how little by little my image fades from the bathroom mirror. I am grateful that the water vapor, excessively hot, forces me to stop seeing my body, my breasts loaded with fat, my deformed image. I look for a needle in the cabinet that allows me to open the skin of my face. I get closer and look carefully while waiting for the first imperfection that indicates that if I break down, something will come out from under that bulge. Finally I break, by habit and hurry, because now the bathroom is completely cloudy by the clean water that I have left flowing for no reason. I bend down and take the washing brush, scrub every corner of the tub, the fungus accumulated in the shower curtain, and I do not think. I finish bathing and can barely see myself in the mirror. Guilty, I think, before preparing to sleep.

Cumbia. Appleton, Wisconsin. Chaika II. Kodak 400 TX.

Miro cómo poco a poco mi imagen se desdibuja del espejo del baño. Agradezco que el vapor del agua, excesivamente caliente, me obligue a dejar de ver mi cuerpo gordo, mis senos caídos y cargados de grasa, mi imagen deforme. Busco una aguja en el gabinete que me permita abrirme la piel de la cara. Me acerco y miro con cuidado a la espera de la primera imperfección que indique que, si me rompo, algo saldrá de debajo de esa protuberancia. Finalmente me rompo, por costumbre y por apuro, porque ahora el baño está completamente nublado por el agua limpia que he dejado correr sin razón. Me agacho y tomo el cepillo de lavar, friego cada esquina de la bañera, los hongos acumulados en la cortina de la regadera, y no pienso. Termino de bañarme y apenas si logro verme en el espejo. Culpable, pienso, antes de prepararme para dormir.